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Osiris, el dios de los muertos en Egipto

Por Gabriel Rayos García [1]    

(Septiembre de 2006)

 

Introducción

 

La muerte siempre ha sido un misterio para toda civilización, tanto antigua como moderna, despertando infinidad de dudas que a su vez da origen a una serie de explicaciones sustentadas casi siempre en lo religioso; como veremos en este pequeño ensayo; el pueblo de Egipto desde sus inicios predinásticos hasta la extinción de sus dinastías buscó dar significado al mundo del Más Allá; los mitos jugaron un papel muy importante dentro de la sociedad, y en especial el de Osiris dios de los muertos; veremos que al principio no se le consideras deidad principal de los proceso fúnebre y que tendrán que pasar varios acontecimientos, como la consolidación del Estado egipcio y la reestructuración religiosas de Abidos, que jugaría un papel determinante en el culto osiriano, se dará un leve descripción de Osiris y su representación que tenía en la naturales y al final el proceso que tenía que pasar la persona fallecida para pasar el Más Allá con éxito.

 

Osiris el dios de los muertos en Egipto

 

El pueblo Egipcio, a través de los siglos se caracterizó por su concepción “de la muerte y por la vida de ultratumba” lo cual originó una gama inmensa de documentos tanto en papiros, y paredes de las pirámides que se conocen como el Libro de los Muertos, Textos de las Pirámides, Libro de lo que hay en el Más Allá, Libro de las Puertas, El libro de la Noche, Libro de los Caminos y el Libro de las Cavernas, revelando importancia del proceso fúnebre para este pueblo.[2] A pesar de que se cree que el culto a los muertos es muy antiguo, originado en las primeras Dinastías egipcias, no existe indicio de algún documento relacionado al culto Osiriano, se piensa que los períodos predinásticos había ideas religiosa acerca de la vida en el Más Allá, sustentada por las provisiones para el viaje que se ponía en la tumba, y por lo regular estaba ubicada hacía donde sale el sol.[3] También los diferentes entierros estaban distribuidos en varias provincias y cada una contaba con manifestaciones individuales, sin seguir un estándar del rito fúnebre.[4] , se cree que a finales de la Dinastía V, con el reinado de Unas, fue  cuando empezaron a poner gerogríficos en las paredes y tumbas piramidales, pero la peculiaridad de estas inscripciones es que son exclusivas para el rey.[5]

 

Aunque hago referencia que en la Dinastía V es cuando se registran documentos relacionados con el culto funerario, desde los primeros faraones existían creencias del Más Allá. El pueblo egipcio pensaba que al morir, se interrumpía de forma momentánea la vida terrenal, continuando en el Inframundo, también debían realizar una serié de acciones para conseguir la eternidad del alma cómo: ser piadoso con las deidades, el embalsamar su cuerpo, para que perdurara; o la sustitución del individuo por estatuas y otros elementos se integraban en los procesos fúnebres.[6]

 

Se cree que dentro de las primeras Dinastías al menos hasta la tercera, se empezaron a consolidar los diferentes clanes que existían en la zona del Nilo y se dio inicio a la creación del Estado egipcio, en donde el rey tenía absoluto poder, porque se concebía como Ma’at, relacionado con lo recto, la verdad y orden de lo divino, se cree que el pueblo estuvo demasiado ocupado en construir una teocracia que sustentara el Estado a través de su figura principal el rey, dejando de lado la cultura material.[7] Aunque existieron construcciones no fueron esplendorosas ni relevantes, de hecho muchas de ellas fuero ideas importadas de la civilización mesopotámica, lo comprueba las similitudes que hay entre ambas edificaciones. Es hasta la IV Dinastía que aparece la primera pirámide.[8]

 

Las inscripciones en los sarcófagos se empiezan a ver durante la Dinastía V, fuera del contexto real; se integraron costumbres populares que no se registran antes, estos documentos son nombrados Textos de los Sarcófagos, haciéndose más recurrentes en las tumbas de la Dinastía VI. También se pusieron papiros junto al cadáver para ayudarlo en su camino al Más Allá, estos escritos de carácter fúnebre son denominados en la actualidad el Libro de los Muerto.[9] Lo que ha ayudado a descifrar muchas de estas creencias, es que hay un gran número de monumentos y Textos Funerarios conservados, a pesar de su antigüedad, lo cual ha facilitado la tarea de los egiptólogos, para escudriñar y entender el conjunto de ideas religiosas que tenía este pueblo.[10] Una de las deidades importantes, dentro del Libro de los Muertos, es Osiris, porque es el dios que dirige y ayuda a los muerto en el inflamando, Osiris, se remonta a la prehistórica egipcia, pero no se sabe a ciencia cierta cual es su papel principal, si no hasta épocas de las Dinastías cuando se empieza a venerar como dios de los muertos, mundo subterráneo y de la noche por su estrecha relación con el inframundo;[11] el Libro de los Muertos hace ver que la veneración a Osiris es tan antigua como el de Ra dios del sol.

 

Osiris por lo regular aparece en forma de momia, con las manos que salen del vendaje que cubren el cuerpo, trae el cayado, que era símbolo real en la sociedad egipcia, también tiene tocado en la Corona atef, color blanco con dos pluma a los lados muy largas, y en mucha ocasiones se le aparecen un par de cuernos “retorcidos en horizonte de carnero solar”, el cuerpo parece de blanco, vinculado a las vendas que se utilizaban para envolverle, o de negro, por la tierra fértil de Nilo, y no podía falta el verde que lo vinculaba con la resurrección.[12] A través del tiempo, Osiris tomó un papel muy relevante, hasta convertirse en un dios de gran complejidad, esto se debe a la idea de un mundo más allá de la muerte, que se fundamentaba en al idea de que los hombres irían allí, al menos los de la realeza y clases acomodadas.[13] Se creé que en los inicios de la civilización, cuando el Valle del Nilo era poblado por tribus, Osiris fue un hombre que unió los grupos del Delta[14]. Se supone también fue un rey en Egipto, el cual es muerto en una conspiración organizada por su hermano Set; Isis su esposa recupero el sarcófago de Osiris en la región de Byblod (Siria), la cual lo transporto hasta Egipto nuevamente, en donde Set desmembró el cuerpo y lo desparramo en el desierto, pero Isis junto todos los pedazos y construyo lugares de culto para cada uno de los pedazos; retomando otro mito, Osiris revivió en forma de Horus, el cual le ayudo a atacar a Set, provocando que huyera del país.[15]

 

A través del mito logramos vincular varios puntos que reafirman la ideocincracía de los cultos fúnebres en el Antiguo Egipto, o que, se fueron estableciendo según creció la adoración de Osiris, por ejemplo el nacimiento de los hijos de Nut, “será el que adapte el calendario egipcio para que se corresponda con el año natural”[16], el sarcófago de Osiris fue ajustado a su cuerpo, esto nos remite al uso de ataúdes con semejanza corporal al hombre, Isis recobro el cadáver, se relaciona con la idea de tener un funeral digno o ser enterrado para renacer. Juntar y reconstruir el cuerpo, indica que debía estar completo para alcanzar la inmortalidad; palabras recitadas por Isis, se convierten en elemento principales del ritual de apertura de la boca; “el arrebato de Horus que provoca la perdida de la corona/cabeza a Isis, explica la simbología de como Osiris iba a ser representada en numerosas ocasiones”[17]; el falo artificial manifiesta la replica de los órganos faltantes que se utilizaban en los procesos fúnebres.[18]

 

En las primeras pirámides Anubis es mencionado en los ritos fúnebres, pero en la V Dinastía Osiris aparece tomando este importante papel, dentro del Más Allá, que sería ampliamente promovido por los sacerdotes; siempre intentaron utilizar en sus procesos fúnebres, textos que empleaban la realeza, no es hasta el reinado de Unas. Los cuerpos se enterraban con “corpus religiosos inscrito en los muros de las cámaras internas de sus pirámides, llamados textos de la pirámides”.[19]

 

Durante el Imperio Medio hubo una revolución que debilito la creencia heliopolitana en los cultos fúnebres. Antef rey perteneciente a la XI Dinastía tuvo conflictos con herakleopolitano monarca de Ábidos. Antef tomó el control de la ciudad, lo cual originó una apertura democrática en el pensamiento religioso[20], esto ayudó para que el culto a Osiris se incrementara adquiriendo una relevancia muy importante, hasta consolidarse por completo como dios de los muertos. Ya para la XVIII Dinastía Osiris se vinculaba con cualquier muerto que al estar vivo hubiera tenido relación con ella,[21] al parecer durante este periodo, se dio otra sublevación por parte del pueblo egipcio, entonces los sacerdotes que jugaban un papel sociopolítico muy importante en Egipto, empezaron a enterrarse entre ellos con texto de carácter real; especialmente en Tebas; “que antes habían sido registrados, tan sólo, en enterramientos regios del Valle de los Reyes”.[22]

 

En la necrópolis de Ábidos; “Este antiguo Templo es la esencia del culto a Osiris en esta región”[23], como lo demuestra El libro de los Muertos:

 

          “<< ¡Oh Thot, que has proclamado victorioso a Osiris sobre sus enemigos! Proclama victorioso a N. sobre sus enemigos en presencia del gran tribunal que está en Abidos, en la noche de la fiesta haker[24], después de separar (del conjunto) de los muertos a los bienaventurados en el transcurso de las pantomimas que tienen lugar en This[25]>>

          <<El gran tribunal que está en Ábidos>> está formado por Osiris, Isis y Upuaut[26][27]

 

También fueron sepultados los reyes tinitas, estos entierros se le pueden adjudicar al clero que ya tenía una representación importante dentro de la ciudad egipcia Ábidos, nombrada en la lengua árabe Umm el-Kab, donde se encuentra la tumba del rey Dyer, se han encontrado restos de sacerdotes menores que datan aproximadamente de 5000 mil años atrás.[28] Esto explica un poco porque se transformo en un lugar de culto exclusivo y recinto sagrado para Osiris, se suponía que allí estaba sepultada su cabeza,[29] lo cual llevo a una unificación de tradiciones, el Imperio Medio estimuló casi de forma obligatoria el culto; “tanto en el Alto y Bajo Egipto, entre la nobleza, que se enterraba en los sarcófagos y en las necrópolis reales del Fayum.[30] Los resto arqueológico demuestran que una gran variedad de faraones del Antiguo Egipto se encuentran en este templo, además una diversidad de reyes del Imperio Medio, así como Amenótep I, Tutmosis III Y Amenhotep III; no se sabe si estos faraones hicieron más grande el lugar o construyeron uno nuevo encimas de los cimiento; pertenecían al Imperio Nuevo.[31] El Reino Nuevo abarcó el período de 1550 a 1069 a. C. aproximadamente, en esta época las peregrinaciones a Ábidos se incrementaron, caracterizándose por tener visitantes piadosos que veneraban el monumento del faraón Serej del rey Aha perteneciente a la Dinastía I, porque se creía que allí estaba el cuerpo de Osiris.[32]

 

Las procesiones dentro de Ábidos para rendir culto a Osiris, se convertían en un festival, la deidad se subía a un barco y era cargada por los grupos sacerdotales desde su templo hasta el mausoleo o tumba en Umm el-Qaab[33], allí le ponían ofrendas en vasijas; por este motivo en la actualidad hay un gran número de estos artefactos en ese lugar llamado Madre de las Vasijas. El Libro de los Muertos, da testimonio sobre esta festividad:

 

“Cuando la noche te desvela […] [34] los señores de Heliópolis te alaban: Hu está en tu boca, tus piernas no se descarrían, la vida pertenece a tus miembros. Tienes la driza[35] (de la barca) en Ábidos; los alimenta de los grandes te son llevados y (también) las vasijas de los seres celestes, reunidos para la fiesta-sed[36] de Osiris, la mañana de la fiesta-uag, (fiesta) cargada de misterios”.[37]

“Fue éste el motivo, posiblemente, de que se siguiera construyendo aquí durante el Imperio Medio y Nuevo”[38].

 

De esta ciudad y los cultos da testimonio Plutarco:

 

“ ya tiene ocultos y sombríos vestuarios bajo tierra que se asemejan a criptas y capillas funerarias; y no menos dan esa impresión las tumbas de Osiris, en los muchos lugares en que , se dice, su cuerpo reposa; en efecto, Tis[39]*, dicen, es el nombre dado a una pequeña ciudad, en la idea de que sólo ella posee la verdadera tumba, y los egipcios ricos y poderosos son enterrados con preferencia en Abidos, por considerar un honor recibir sepultura en la misma tierra  que el cuerpo de Osiris”[40]

 

Osiris también esta relacionada con procesos de fertilidad, en algunos fragmentos del mito osiriano, se le pone tirado sobre la tierra, con su entorno relacionado a las cosechas, y especialmente el trigo, hay imágenes que describen a Osiris, su cuerpo es como una espiga de este cultivo; según la leyenda dice que Osiris enseño a los hombres a cultivar el trigo, “y de la costumbre de empezar su festival anual con la labranza de la tierra.”[41] Se le adjudica la génesis del vino, la imagen encontrada dentro del templo de Isis en Píale, hay una tumba en honor a Osiris, el cuerpo tiene ramas que crecen en él y son regados con agua por un sacerdote, las inscripciones dicen “esta es su forma innominable, Osiris de los misterios, que emanan de las aguas que vuelven”.[42]Existe una imagen muy parecida de Osiris, pero de carácter funerario, de la Dinastía XVIII, la cual se describe así: “en una madera se extendía un lienzo con la imagen del dios cubierta de tierra vegetal se sembraban granos. Cuando los tallos nacidos alcanzaban determinada altura, se le cortaba y haciéndose con ellos un tapiz, al que se le daba el nombre de Osiris; todo ello era un símbolo de la resurrección del difunto.”[43]

 

Básicamente los tallos y plantas que aparecen en las diferentes figuras antes mencionadas son de trigo, por eso se menciona que Osiris era dios del trigo, pero puede interpretarse como un simbolismo de resurrección, porque los brotes de este serial, representan en otras culturas lo mismo, por ejemplo en los misterios eleusinos a los principiantes en estos cultos se les mostraba brotes de trigo con este significado, también en tribus de indios norteamericana , entre los mayas de América Central por nombrar algunos.[44] El par de fragmentos antes mencionados son similares, pero servían para diferentes propósitos, por ejemplo en los Textos de las Pirámides la relación de Osiris con la naturaleza pasa a segundo plano, sin desaparecer y manteniendo una importancia relevante. En estos textos su esencia es de dios fúnebre y cósmico, “en todos los relieves y en la escultura hieroglífica se representa siempre a Osiris como rey y esta faceta se vincula siempre con su mito y con su culto. En todos los tiempos es considerado como rey muerto.”[45]

 

También hay indicio de que Osiris era un dios lunar, pero al parecer es muy tardío, se le vinculaba con los procesos lunares, y la noche, sin embargo no llegó alcázar un papel tan importante.[46]Un fragmento del Libro de los Muerto vincula a Osiris con la luna, pero no de forma directa:

 

“<< ¡Oh, Unico, que se levanta como Luna[47]! ¡Oh, Unico, que brillas como a Luna!, ¡Que N. puede salir afuera entre la multitud de tus gentes […]”[48]

 

Como he mencionado líneas atrás, la concepción del inframundo tenía una estrecha relación con ritos ctónicos o cultos agrarios, y especialmente con Osiris, que fue un hombre que venció a la muerte y revivió para convertirse en dios, a diferencia del mito judeo-cristiano donde Cristo muere resucitando al tercer día, y su cuerpo es llevado a la diestra del padre, Osiris permanece en la tumba, y su espíritu se integra a los otros dioses.[49]

 

Pero no es la única similitud que existe con otros mitos, al parecer la influencia de Osiris se traspaso a otro culto de la Antigüedad, tratare de dar una pequeña explicación:

Osiris es un hombre hecho dios, murió despedazado por sus enemigos, era hijo de un dios supremo Ra, fungía como guía mostrando el camino a los muertos, creaba sabiduría y se consolidaron como dios superior. Dionysos, una deidad griega, “es como el dios de donde brota la sabiduría; Es vida y muerte”; es desmembrado por los Titanes; Hijo de Zaus, pero con madre humana Sémele; “es un dios que muere” y se consolida como dios superior dentro de los misterios eleusinos[50]. Jesús; es el hijo de Dios hebreo, pero concebido por mujer, creador de sabiduría, guía de los hombre para abrir las puertas del Más Allá, fue castigado de una forma muy violenta y crucificado, resucitó para ser Dios, se consolida dentro del cristianismo como deidad superior. Otra peculiaridad que era indudablemente de las tres deidades, eran personas morales de integridad, el título más recurrente que se le da a Osiris es de Wennefer, que su traducción es “eternamente bueno” o “eternamente incorruptible”, o sea que tenía dominio sobre la muerte[51]. En los procesos funerarios, el difunto se convertía en Osiris, “ya que era de esencia divina, mientras su espíritu, como había sucedido en el propio Osiris, marchaba con los dioses. En el culto funerario se asimilaba el rey difunto a Osiris.”[52]

 

En la simbiosis mencionada en el Libro de los Muertos entre Ra-Osiris, debemos considerar que Ra era dios del sol y Osiris tenía una estrecha vinculación con la noche, entonces se cree que Ra viajaba por el inframundo cuando era de noche fusionado con Osiris, a través de la bóveda celeste, porque se suponía que el dios sol tenía que vagar por el Mundo de los Muertos en la oscuridad de la noche, para alcanzar el amanecer de cada día.[53] En un himno del Imperio Nuevo se dice que todas las tierras reposan en el cadáver de Osiris, lo cual acentúa su carácter como dios de la naturaleza, por este motivo los diferentes ritos se realizaban por los sacerdotes, en época de lluvias cuando las riveras del Nilo se desbordaban. Osiris, dirigía y ayudaba a una parte funeraria el alma (ka) cuando moría, pero existían “ritos, procesos, ruegos y comportamientos que uno tenía de llevar a cabo para ser aceptado en el Más Allá y evitar, así, un sufrimiento eterno del ka o, simplemente, la desaparición de éste”[54]; también la momificación como se menciono líneas atrás, era un proceso que se realizaba para preservar la vida en el inframundo y con esto se evitaba que el cuerpo entrara en proceso de putrefacción[55].

 

El Aj: Este símbolo se manifestaban en la literatura egipcia como un Ibis crestado, también aparece como Ushebti y momia, pero en su mayoría es esta ave. El Aj se vinculaban con varios elementos como: la luz, seres luminosos divinos, con espíritus transformados y “en definitiva, con la sustancia del alma humana, transfigurada en luz en contraste con la muerte”[56], pero el Aj no tenía relación con los vivos y surgía cuando se juntaban el Ka y Ba para convivir con ellos; tenía características de espíritu, e inmortal y pertenecía al cielo. El Aj era la forma perfecta que se quería alcanzar por los vivos cuando morían, para subir al cielo y vivir eternamente allí[57], la literatura egipcia nos ejemplifica lo anterior:

 

         “El halcón ha chillado para ti, el ganso ha graznado para ti. Las puertas del cielo te han sido abiertas por Ra, la tierra te ha sido abierta por Geb, debido a la grandeza de tu cualidad de espíritu-akh (Aj) debido a tus excelencias, (Osiris N.), de quien se conoce el nombre.”[58]

 

El Ba es lo más parecido a nuestra idea cristiana del alma, se desprendía del cuerpo sin perder la forma que tenía en vida el difunto[59]. Aunque es una concepción tardía. También puede interpretarse como energía viva del muerto que lo reunía con su Ka. El Ba del difunto adquiría varias características: era intercesor de los dioses y el cielo con la tierra, podía moverse por cualquier parte adquiriendo la forma que quisiera[60], El Libro de los Muertos nos da testimonio de esto:

 

“[…] ¡Haz que mi alma (Ba) venga a mí desde cualquier lugar en que se halle! Si se tarda en enviarme mi alma (Ba) desde cualquier lugar en que se halle, […] Que me sea entrega mi alma a fin de que el bienaventurado y justificado, que soy yo, pueda estar con ella en cualquier lugar donde se halle.”[61]

 

 El Ka, tenía diferentes connotaciones en la cultura egipcia, “el primer significado atribuido fue el del “ser, la persona, la individualidad”, seguido de otros tan diversos como “la proyección viva e iluminada de la figura humana” o “la fuerza vital y activa que llena al ser humano de vida”[62]. La persona era acompañada por el Ka hasta que fallecía, pero esta fuerza invisible debía alimentarse, para no desaparecer y adquirir la vida en el Más Allá[63], por este motivo se debía poner comida en las tumbas, Las costumbres establecían que el espíritu (ka) se desprendía del cuerpo para acudir a la audiencia con Osiris y a los campos de Aalu, convirtiéndose en pájaro, cuando terminaba su recorrido retornaba al cuerpo, los mapas describiendo el Más Allá, se ponían en las tumbas para evitar que el alma sucumbiera durante la peregrinación o se extraviara[64]. La relación hombre -Ka, en la literatura egipcia se menciona de la siguiente forma:

 

         “<<¡Salve, Ka mío, (que has sido y eres) mi tiempo de vida[65]!Heme aquí venido cerca de ti, tras haber surgido (como el sol), vigoroso dotado del alma (Ba)”[66]

 

En el Libro de los dos caminos y el Libro de los Muertos hay una diversidad de ritos, conjuros, formulas, recetas, que tenían como objetivo primordial auxiliar al difunto a salir triunfante de esta dura misión, porque si no encontraba el camino para devolverse el Ka el cuerpo, sería destruido[67]. En el recorrido el muerto, tenía que cruzar un desierto y se encontraba con Hathor, le daba de comer y de beber, pero también le impedía volver atrás. En ese momento luchaba con los demonios y reptiles los cuales querían comérselo para que desapareciera, si salía victorioso atravesaba un rió de aguas hirvientes y tenía que beber, una de las formulas para no ser quemad era:

 

<<Soy el remo decorado con el cual boga Ra y bogan los (divinos) Ancestros, (remo) que tomó (a bordo) a las ninfas de Osiris[68](llevándolos) hacia el Lago de fuego, que no puede quemar.[…]”[69]

 

Al hacerlo pasaba la tarea, pero llegaba a una zona pantanosa, allí se encontraban unos simios que su misión era quedarse con las almas extraviadas, “El Libro de los Muertos y los diversos sortilegios que identificaban al difunto con una serie de divinidades eren los únicos que podían librar al sujeto y permitirle llegar al lago que precedía al reino de Osiris[70]”.

 

En el Libro de los dos Caminos, el muerto arriba a la región de Rosetau, que es y su entrada esta envuelta en fuego o también puede dirigirse al lago de Rosetau, cuidado por una gran bestia, su cuerpo es de cocodrilo y su cabeza de carnero que tiene un puñal para atacar al difunto. Según los Textos de las Pirámides, hay un par de opciones para salvarse de tan peligrosa situación, una de ellas es que Coth cargue el muerto en sus alas, y la segunda posibilidad es atravesar con un barco pequeño comandado por un genio el cual te lo lleva hasta la orilla contraria, hay una serie de preguntas que se le realizan al difunto durante esta travesía , tiene que contestar cuales son sus nombres; “al llegar al reino de Osiris, reciben al muerto los dioses y lo someten al juicio osiríaco”[71].

 

Conclusión

La formación del Estado egipcio privó de mucha información acerca de Osiris, pero la consolidación del clero sacerdotal y de algunas ciudades como la de Ábidos, han permitido ver el papel sociopolítico y religioso que jugaba esta deidad; a su vez la conservación de una gama inmensa de papiros y monumentos fúnebres también revelan datos importantes para entender un poco a los egipcio; la religión era parte medular del pueblo a lo largo de su historia.

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

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Wilson, John A., La cultura Egipcia, México, FCE, 1992. [Trad. Florentino M. Torner]

 

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Plutarco, Obras Morales y de Costumbres, Moralia VI, Isis y Osiris Diálogos Pítico, Madrid, Gredos, 1995, [Trad Francisco Pordomingo Pardo]

 

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Valentí Camp, Santiago, Las Sectas en la Antigüedad de la India a Egipto de Grecia a Roma, Madrid, Alcántara, 1999.

 

http://www.egiptomania.com

 


 

[1] Gabriel Rayos García: nacido en Ciudad Juárez, México (1976).Estudiante de Historia en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Asistencia y participación en la Cátedra Internacional de Historia Latinoamericana “Friedrich Katz”, “fraternidad, lealtad primordiales e identidad comunitaria en los procesos de movilización. De las redes comunitarias a la rebelión generalizada. Teorías para comprender el magnismo agrario fronterizo”.Impartida por la Dra. Jane Dale LLoyd, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, (2004), Ponencia: El magonismo en el noroeste de Chihuahua, en el XXVIII Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia, de la Universidad Autónoma de Campeche, (2005), Ponencia. La guerrilla sandinista, 1961-1979, en Historia Expone III, en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, (2006).

[2] El Libro de los Muertos, (Introducción), p. 9.

[3] John A. Wilson, La cultura Egipcia, p. 102

[4] Idim, p.102.

[5] Opus, Cit. N. 2, p.10.

[6] Lan Shaw, Diccionario Alcal del Antiguo Egipto, p.138.

[7] Opus, Cit. N.3, pp.82-88.

[8] Ibim, pp. 82-88.

[9] Opus, Cit. N.2, p. 10

[10] Opus, Cit. N.4, p. 138.

[11] Lewis Spencer, Egipto, Madrid, p. 63.

[12] Opus, Cit, N.4, p. 63.

[13] Gay Rahet, Diccionario de Civilización Egipcia, p 201

[14] Ibim, p 201

[15] Santiago Valentí Camp, Las Sectas en la Antigüedad de la India a Egipto de Grecia a Roma, Madrid, Alcántara,1999, pp.69

[16] Anna, Mañes, El Mito de Osiris, http://www.egiptomania.com/mitologia/mito_osiris.htm

[17] Ídem

[18] Ídem

[19] Elisa Caste Ronda, Los sacerdotes en el Antiguo Egipto, p. 90.

[20] Ídem, p 89.

[21] Opus, Cit. N.15, p.69

[22] Opus, Cit. N.18, p 90.

[23] Teresa, Soria, Templos de Osiris en Ábidos, www.egiptomania.com/templos/templosiris.htm.

[24] Fiesta en la que se establecía la separación de los difuntos.

[25] This fue la antigua capital del VIII nomo del Alto Egipto, cerca de Ábidos, y cuna de los primeros reyes egipcios.

[26] Upuaut, <<el abridor de caminos>>, era un dios chacal de Assiut. Formó parte del mito osiriano.

[27] Opus, Cit, N. 2, Cap. 19, p. 121.

[28] Opus, Cit. N.18, p 89.

[29] Opus, Cit. N.4, p 274.

[30] Opus, Cit. N.2, p 39.

[31] Opus, Cit. N.23

[32] Opus, Cit. N.4, p.274.

[33] Significa Madre de las Vasijas.

[34] Palabra de compresión difícil.

[35] Término marinero. Es una cuerda o cabo para izar o arriar vergas, velas, banderas, etc.

[36] La fiesta sed era celebrada al cabo de treinta años (o menos) de un faraón, mediante la cual el rey quedaba renovado de su fuerza vital y su juventud. Era una fiesta de jubileo, que duraba cinco días y de complejo significado religioso por las connotaciones existentes entre dioses, rey, pueblo y tierra egipcia. Se conoce con bastante detalle todo su ceremonial. Hay que señalar que en tal festividad no se hacía mención –a nivel humano – de Osiris. El texto debe aludir a un festival sed específico de Osiris, elevando a plano divino lo celebrado usualmente en la tierra.

[37] Opus, Cit, N. 2, Cap. 169, pp. 331-332

[38] Opus, Cit. N. 16

[39] Ciudad del Alto Egipto, cercana a Ábidos, se mantuvo como capital de las dos primeras Dinastías.

[40] Plutarco, VI, 359A y B, p. 97-98.

[41] Opus, Cit. N.11, p. 64.

[42] Ídem, p. 70.

[43] Opus, Cit. N.2, p 38.

[44] Opus, Cit. N.11, p 76

[45] Opus, Cit. N.2, p 38

[46] Plutarco, VI, p.141.

[47] Puede tratarse tanto de Ra como de Osiris.

[48]Opus, Cit, N. 2, Cap.2, p. 84.

[49] Ídem, p 11.

[50] La sabiduría griega, Dionisos-Apolo-Eleusis-Orfeo-Museo-Hiperbóreos-Enigma, (intro), pp. 15-46.

[51] Opus, Cit. N.4, p 274.

[52] Opus, Cit. N.2, p 11.

[53] Opus, Cit. N.11, p 76

[54] Anna, Mañes, Aspectos religiosos de la momificación. La parte inmaterial de la persona, www.egiptomania.com/inmaterial.htm

[55]Idem

[56] Elisa, Castel Ronda, Egipto, Signos y Símbolos de lo sagrado, p. 32

[57] Ídem, p. 33

[58] Opus, Cit, N. 2, Cap. 169, p. 330

[59] Opus, Cit, N. 51

[60] Opus, Cit, N. 53, p. 70.

[61] Opus, Cit, N. 2, Cap. 89, p. 188.

[62] Opus, Cit, N. 51.

[63] Opus, Cit, N. 51, p. 210.

[64] Opus, Cit, N. 53.

[65] Sacerdote del culto de Hathot.

[66] Opus, Cit, N. 2, Cap. 104, p. 208.

[67] Opus, Cit, N. 51.

[68] Esto es, a los efluvios líquidos salidos del cuerpo del dios.

[69] Opus, Cit, N. 2, Cáp. 63B, p. 158.

[70] Opus, Cit, N. 51.

[71] Ídem.

 

 

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